16 de Febrero 2026
La Secretaría de Educación Pública (SEP) anunció el nombramiento de la pedagoga Nadia López García como la nueva titular de la Dirección General de Materiales Educativos (DGME), mientras su predecesor, Marx Arriaga, se mantiene atrincherado en su oficina en la sede de la SEP desde el viernes 13 de febrero.
El nombramiento tiene efecto a partir del 16 de febrero, y en el comunicado se agradeció a la labor de Marx Arriaga Navarro a la cabeza de la DGME. Por su parte, Mario Delgado, secretario de la SEP, destacó el perfil y trayectoria de López García.
Nadia López García, originaria de Oaxaca, es hablante de la lengua mixteca Ñuu Savi y posee estudios en contextos bilingües. Cuenta con licenciatura en Pedagogía por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Se especializó en Política Educativa, Materiales Educativos, Comunicación Educativa y Educación Intercultural.
Posee una amplia trayectoria literaria a nivel nacional e internacional, ya que es autora de 11 libros traducidos en 10 idiomas, además de contar con diversos reconocimientos y premios. También cuenta con experiencia en los campos de diseño de material pedagógico, formación docente y promoción de la lectura.
Su integración, de acuerdo al boletín oficial, tendrá como objetivos reconocer a las mujeres en la historia de México, a solicitud de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, además de la producción e implementación de más libros en lenguas indígenas y en formato braille.
Reemplazo de Marx Arriaga
El nombramiento se dio a pocas horas de las declaraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre el desencuentro que condujo a la destitución de Marx Arriaga de su cargo en la DGME. Sheinbaum señaló la negativa de Arriaga para hacer cambios en los libros de texto gratuito para introducir una mayor mención de mujeres dentro de la historia mexicana.
Oficios de la SEP indican que los cambios solicitados por la presidencia no se limitaban solo a la inclusión de mujeres en materia histórica, si no que también se contemplan modificaciones en la extensión de Un libro sin recetas para la maestra y el maestro, además de eliminar una gran cantidad de contenido de los libros que hoy se encuentran en circulación.
La extensión de las modificaciones requeridas por la presidenta necesita de una reforma constitucional, así como el cambio y actualización de los libros que ya se encuentran en cientos de escuelas, lo que representa una operación compleja.






