La Secretaría de Energía prevé que las fuentes renovables aporten 38 por ciento de la generación eléctrica de México para 2030. La proyección plantea aumentar la participación de tecnologías como la solar y la eólica en el suministro nacional.
Para avanzar hacia ese objetivo se requiere ampliar la capacidad de generación y contar con infraestructura para transportar la electricidad. La planeación también debe considerar cómo responder al crecimiento de la demanda en hogares e industrias.
El desarrollo de proyectos renovables puede contribuir a diversificar las fuentes de energía del país. Su avance dependerá de inversiones, permisos, conexión a la red y condiciones adecuadas para mantener el suministro.
La meta ofrece un punto de referencia para evaluar el rumbo de la transición energética en los próximos años. Los resultados permitirán observar qué tan rápido se incorporan nuevas fuentes y qué obstáculos siguen pendientes.






