4 de Abril 2026
Se registraron 211 casos confirmados de sarampión, además de 464 casos probables en los primeros meses de 2025, con corte hasta el 3 de abril.
Estas cifras colocan a la entidad poblana en séptimo lugar por número de contagios de sarampión en escala nacional. En febrero quedó en sexto.
Acorde con la Secretaría de Salud federal, hay contagios en Puebla capital, San Pedro Cholula y San Andrés Cholula, donde se confirmó la circulación del genotipo D8.
Esta variante, identificada como MVs/Ontario.CAN/47.24, está presente en Puebla y mantiene una dispersión en gran parte del territorio nacional, lo que eleva el riesgo de nuevos contagios de sarampión.
Menores, los más contagiados a nivel nacional
A nivel nacional, entre 2025 y la semana epidemiológica 12 de 2026, se notificaron 36 mil 477 casos probables de sarampión o rubéola, de los cuales 14 mil 869 quedaron confirmados, alrededor de 40 por ciento.
Solamente en marzo de este año en el país se contabilizaron 208 casos confirmados por laboratorio.
Los contagios se concentran principalmente en menores de edad: el grupo de 1 a 4 años encabeza los registros, seguido el de 5 a 9 años. En conjunto representan más de la mitad de los casos notificados.
Otros contagios en Puebla y el país
Mientras el sarampión mantiene presencia en el país, la tosferina, enfermedad de la que también advirtieron las autoridades de salud desde el año pasado, muestra disminución.
En los tres meses que van de 2026 se reportaron 72 casos de tosferina, lo que implica una caída cercana al 83 por ciento frente a los 436 casos registrados en el mismo periodo de 2025. En Puebla ya hay un caso confirmado.
La tosferina es una infección respiratoria causada por la bacteria bordetella pertussis y se caracteriza por ataques de tos violenta e incontrolable, a menudo seguidos de un silbido al inhalar. Puede ser grave en bebés y niños no vacunados.
En paralelo la entidad reporta 21 casos de Parálisis Flácida Aguda, con una tasa de incidencia de 1.16 por ciento.
Este síndrome se caracteriza por la aparición rápida de debilidad muscular, pérdida de tono —flacidez— y disminución de reflejos en extremidades, alcanzando su máxima gravedad en pocos días.





