Se confirmaron 3 mil 46 casos positivos en el país, el 49.2% de influenza A (H1N1).

16 de Enero 2026
Puebla se colocó como el estado con más muertes por influenza durante la temporada 2025–2026, de acuerdo con los registros de salud. Esta situación ha encendido alertas entre autoridades sanitarias y especialistas por el impacto directo en la población más vulnerable.
El incremento en los fallecimientos ocurre en el marco de una temporada invernal marcada por frentes fríos recurrentes y cambios bruscos de temperatura. Además, existe una circulación activa del virus, factores que favorecen la propagación de enfermedades respiratorias.
Autoridades de salud explican que la influenza puede convertirse en una enfermedad grave cuando no se atiende de manera oportuna. Esto es especialmente cierto en adultos mayores, niñas y niños pequeños, personas con enfermedades crónicas, mujeres embarazadas y quienes presentan sistemas inmunológicos debilitados.
Uno de los elementos que más preocupa es la baja percepción de riesgo, ya que muchas personas confunden los síntomas de la influenza con un resfriado común. Así, retrasan la atención médica, lo que puede derivar en complicaciones como neumonía, insuficiencia respiratoria o descompensaciones graves.
Especialistas señalan que, en varios de los casos fatales, se identificaron comorbilidades previas, como diabetes, hipertensión u obesidad. Estas condiciones incrementan el riesgo de un desenlace grave cuando se contrae el virus.
Desde el sector salud se ha insistido en la importancia de la vacunación, considerada la principal herramienta para prevenir complicaciones. Aunque la vacuna no siempre evita el contagio, sí reduce significativamente la gravedad de la enfermedad y el riesgo de hospitalización o muerte.
La Secretaría de Salud ha reforzado el llamado a la población para que acuda a centros de salud y unidades médicas a aplicarse la vacuna. En especial, el mensaje es para quienes forman parte de los grupos de riesgo.
Además de la vacunación, las autoridades recomiendan medidas preventivas básicas, como el lavado frecuente de manos y el uso de cubrebocas en caso de síntomas respiratorios. También aconsejan evitar cambios bruscos de temperatura y no automedicarse.
Desde el ámbito hospitalario, médicos han señalado que los servicios de salud han enfrentado un aumento en la demanda de atención. Por eso, es aún más relevante la prevención y la atención temprana para evitar saturación de hospitales.
Analistas en salud pública subrayan que el liderazgo de Puebla en muertes por influenza debe leerse como una señal de alerta. No solo se trata de reforzar campañas de vacunación, sino también de mejorar la detección oportuna y el seguimiento de pacientes con factores de riesgo.
En comunidades urbanas y rurales, se ha insistido en que acudir al médico ante los primeros síntomas puede marcar la diferencia. Esto se debe a que el tratamiento antiviral es más efectivo cuando se administra en las primeras horas de la enfermedad.
Autoridades sanitarias reiteraron que la influenza no debe minimizarse, ya que cada temporada puede presentar comportamientos distintos y consecuencias graves si no se atiende adecuadamente.
El llamado final es a no bajar la guardia durante lo que resta de la temporada invernal y reforzar la prevención. Asimismo, se recomienda acudir a los servicios de salud ante cualquier señal de alarma, con el objetivo de reducir muertes evitables y proteger a la población más vulnerable en Puebla.






