La tradición suma más de un siglo de historia; cada año arriban miles de fieles y la misa es encabezada por el arzobispo de Puebla.

7 de Enero 2026
Desde los primeros días de febrero comenzaron a observarse peregrinos poblanos avanzando por la autopista México–Puebla y otras vialidades del estado rumbo a la Basílica de Guadalupe. Esta movilización se intensifica conforme se acerca el 12 de febrero, fecha emblemática para la entidad.
Un grupo de peregrinos originarios de Acatzingo fueron parte de estas movilizaciones, peregrinación que se organiza de manera comunitaria.
Familias completas, grupos parroquiales y vecinos coordinan salidas escalonadas, puntos de descanso y horarios, con recorridos que pueden extenderse por varios días.
Para los participantes, el sacrificio físico de llegar caminando, en bicicleta y vehículo, forma parte esencial del acto de fe.
Los contingentes avanzan por tramos carreteros y caminos estatales, acompañados en algunos casos por vehículos de apoyo que trasladan agua, alimentos y botiquines.
Otros peregrinos optan por un trayecto más austero, confiando en la solidaridad de comunidades por las que pasan.
La presencia masiva de poblanos este día tiene un origen histórico-religioso. El 12 de febrero fue establecido como el día en que los poblanos llegan ante la Virgen de Guadalupe. En esta jornada el estado acude de manera colectiva al santuario para refrendar su fe, agradecer favores y renovar peticiones.
Esta peregrinación anual cumple 136 años de historia. Fue iniciada en 1887 por el obispo José María Mora, como sugerencia del sacerdote Ramón Ibarra y González. Más tarde, él se convertiría en el primer arzobispo de Puebla. Desde entonces, la tradición se mantuvo de forma ininterrumpida.
Con el paso de las décadas, la fecha se consolidó como un referente para comunidades poblanas. Estas comunidades organizan peregrinaciones a pie, en bicicleta o en contingentes motorizados.
Municipios como Acatzingo participan cada año con grupos que salen con varios días de anticipación para llegar puntualmente al santuario.
De acuerdo con datos de la propia Basílica, en enero y febrero arriban alrededor de 300 mil peregrinos poblanos. Esto posiciona a Puebla como la entidad de la que más visitantes recibe el recinto guadalupano.
Tan solo el 12 de febrero, más de 12 mil peregrinos llegan de manera organizada.
La celebración central incluye una misa solemne encabezada por el arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa. Cada año, él eleva oraciones por la paz, la reconciliación y el bienestar de la entidad, así como por las familias poblanas.
Conforme se aproxima la fecha, se prevé un aumento de fieles en tránsito por carreteras y caminos del estado. Por lo tanto, se reitera el llamado a extremar precauciones y respetar a los contingentes, en el marco de una de las manifestaciones religiosas más numerosas y antiguas de Puebla.






