Comercializar musgo sin autorización puede ser castigado con hasta nueve años de prisión.

En México, la tradición de usar musgo silvestre para decorar nacimientos navideños genera críticas, debido a que la extracción y venta sin autorización de esta planta es ilegal desde 1996.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) regulan el musgo como recurso forestal no maderable.
La Norma Oficial Mexicana NOM-011-SEMARNAT-1996 establece procedimientos estrictos para su aprovechamiento, transporte y almacenamiento.
Requiere permisos de Semarnat, con solicitudes que incluyen detalles del predio, superficie, especies, cantidades estimadas y técnicas de cosecha.
Por ejemplo, se permite extraer máximo 50 por ciento de las existencias en manchones o franjas de 2 metros de ancho, asegurando regeneración.
Sin autorización, la recolección y comercialización del musgo constituyen delito federal según el artículo 420 del Código Penal, con penas de 1 a 9 años de prisión y multas de 300 a 3 mil días de salario mínimo, agravadas si ocurre en áreas protegidas o con fines comerciales.
Profepa realiza operativos anuales, asegurando cargamentos ilegales, como los recientes en Hidalgo con 132 kilogramos de musgo y 84 kilogramos de heno sin documentación, cateados el pasado 15 de diciembre.
¿Cómo daña al ambiente extraer el musgo silvestre?
El impacto ecológico explica las restricciones federales; el musgo retiene humedad, estabiliza el suelo, reduce erosión, facilita infiltración de agua y alberga invertebrados.
En bosques templados de pino, encino y oyamel, su remoción masiva aumenta vulnerabilidad a sequías e incendios.
México cuenta con 968 a 980 especies de musgos, 106 endémicas, que tardan hasta 7 años en regenerarse tras su extracción.
No toda la extracción del musgo es ilegal
No toda la comercialización del musgo es ilegal; Arturo García Aguirre, coordinador de MEF Bosques y exgerente de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), destacó en entrevistas que ejidos en Puebla, Estado de México, Hidalgo y Veracruz obtienen permisos para el aprovechamiento sustentable.
Estos productores siguen normas técnicas, pero enfrentan barreras como costos de informes anuales y contratación de personal especializado.
Arturo García Aguirre propuso incentivos, financiamiento y campañas para incorporar a recolectores informales a la legalidad, beneficiando familias que dependen de esta actividad estacional.
Existe producción sustentable regulada que permite su aprovechamiento sin dañar ecosistemas. Autoridades como Semarnat y académicos de la UNAM recomiendan alternativas: musgo sintético reutilizable, telas, cartón reciclado o materiales artificiales.
“Sería importante no tanto el decir no compres musgo porque es ilegal. Sí, hay mucho ilegal, pero más bien lo que hay que decir es ‘aprovecha el musgo y hazlo de manera legal’.
“Hay mucha gente que vive de esto y es mucho más útil que se pueda invitar a la gente que lo está haciendo de manera ilegal, que se incorpore la legalidad, a que tenga ese incentivo, a que haya programas de manejo y financiamiento”, señaló Arturo García Aguirre.
Requisitos para el aprovechamiento del musgo
Para comercializar musgo de manera legal, se necesita contar con la autorización correspondiente de Semarnat. Este proceso suele requerir varios pasos:
En primer lugar, acreditar la propiedad o posesión legítima del terreno donde se realizará la extracción, o bien obtener el consentimiento del dueño del predio.
El plan también debe incluir criterios para identificar la madurez de cosecha y reproductiva de las especies, junto con los métodos de recolección.
Otro requisito es tramitar los documentos de transporte que certifiquen la procedencia legal del musgo durante su traslado y venta.
No obstante, Arturo García Aguirre señaló que muchos productores evitan estos trámites debido a los altos costos asociados, como la contratación de un ingeniero forestal.
“Tienen que hacer informes anuales y eso implica costos que una familia que cosecha cuatro o cinco costalitos no puede hacer.
“Debería hacerse una campaña a través de las universidades, de las instituciones, para que la gente que tiene interés y que lo hace y vive de eso en esta época del año, se incorpore a la legalidad, que haya incentivos, que haya motivación”, afirmó Arturo García Aguirre.






