2 de Abril 2026
Con cadenas ceñidas al torso y coronas de espinas que se incrustan en la piel, un grupo de diez mujeres participará este año en las actividades del Viernes Santo en el municipio de Atlixco, como parte de la conmemoración de la Pasión de Jesucristo.
Las participantes se preparan desde hace, al menos, un mes para recorrer aproximadamente cuatro kilómetros en calles de la colonia Álvaro Obregón, donde esta práctica penitencial se ha permitido desde años atrás.
De acuerdo con testimonios, algunas lo hacen como acto de fe, otras para solicitar favores y otras más en agradecimiento por peticiones concedidas.
Durante el recorrido, las mujeres cargan pesadas cadenas enrolladas al cuerpo y portan espinas naturales que, en algunos casos, son recolectadas en el cerro de San Diego La Mesa, Tochimilzingo.
Otras participantes, como una de nombre María, las cultivan y resguardan durante todo el año para utilizarlas en esta fecha.
Como parte del ritual, evitan ingerir agua y solo consumen limón, bajo la creencia de que el agua endurece las espinas y provoca que se incrusten con mayor intensidad en la piel.
Aunque en diversas procesiones de Semana Santa la participación en este tipo de penitencias suele estar limitada a hombres, en esta colonia se permitió la inclusión de mujeres tras la autorización del párroco local, ante la insistencia de fieles interesadas en integrarse a la tradición.
Las actividades forman parte de las expresiones religiosas que se desarrollan en Atlixco durante la Semana Santa, una de las temporadas con mayor participación comunitaria en el municipio.






