La Secretaría de Relaciones Exteriores respondió a la decisión de autoridades de Texas de designar como propiedad estatal nueve islas ubicadas en el río Bravo, cuya soberanía está en disputa con México.
La Cancillería señaló que el límite internacional debe determinarse conforme al Tratado de Límites de 1970. Ese acuerdo establece que la frontera sigue el centro del cauce normal del río.
México recordó que la Comisión Internacional de Límites y Aguas es la instancia binacional facultada para aplicar el tratado y establecer de qué lado de la frontera se encuentra cada isla.
Texas justificó su decisión con el argumento de que busca impedir que las islas sean usadas para actividades ilegales. La SRE indicó que dará seguimiento al caso y que la controversia debe atenderse mediante los mecanismos acordados entre ambos países.






