Anticipar con mayor precisión la trayectoria y evolución de un huracán puede significar más tiempo para prepararse ante sus posibles efectos. En México, investigadores trabajan en un sistema que busca ampliar esa capacidad de observación y pronóstico.
El proyecto contempla nuevas herramientas para recopilar información atmosférica y marítima que posteriormente pueda incorporarse a modelos de predicción.
Entre las instituciones participantes se encuentra el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada, en Baja California.
La meta es obtener información con mayor anticipación sobre fenómenos que pueden cambiar rápidamente de intensidad y trayectoria.
Contar con varios días adicionales de información confiable permitiría mejorar la planeación preventiva en comunidades costeras y otras zonas expuestas a ciclones tropicales.






