Los ves al escanear un menú, un boleto o una etiqueta: tres cuadrados grandes colocados en las esquinas de un código QR. No están ahí para decorar. Son patrones de posición que ayudan al lector a encontrar el código dentro de una imagen.
DENSO WAVE, la empresa que desarrolló el sistema, explica que esos patrones permiten reconocer su ubicación aunque la cámara lo observe desde distintos ángulos. Sus diseñadores estudiaron la disposición de áreas blancas y negras para crear una forma que no se confundiera fácilmente con los dibujos o textos cercanos.
Gracias a esos tres puntos de referencia, el teléfono puede identificar el código y comenzar a leer la información de los cuadros pequeños. Es una solución discreta a un problema cotidiano: apuntar la cámara rápidamente y obtener una respuesta.







