
29 de Junio 2025
La revolución de los coloridos textiles mexicanos apunta a tomar la Suprema Corte de México con su próximo presidente. El abogado indígena Hugo Aguilar está decidido a vestir sus ropas tradicionales para romper con la solemnidad de las togas.

Este jurista, que fue asesor de la guerrilla del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en los años 1990, resultó electo el 1 de junio. Fue electo en los primeros comicios para renovar todos los cargos del Poder Judicial, ejercicio único en el mundo y blanco de cuestionamientos.
“Estoy planteando que no voy a usar toga”, dijo en una entrevista días atrás. “Voy a marcar esta diferencia de que en la Corte está un indígena. Vamos a llevar los trajes de gala de los pueblos y comunidades indígenas”.
La toga en el máximo tribunal se utiliza por decreto presidencial desde 1941. El partido oficialista Morena, al que es cercano Aguilar, prepara reformas para anular esa ordenanza.
Aguilar, que asumirá el 1 de septiembre, será el segundo indígena en encabezar la Suprema Corte. Esto será luego de que Benito Juárez, considerado el padre del México moderno, la presidió brevemente antes de ser presidente (1858-1872).
El Legislativo fue el primer espacio de poder donde desde hace décadas legisladores decidieron plantarse en la tribuna luciendo la riqueza y diversidad de los textiles mexicanos. Particularmente, las mujeres fueron las primeras.
Durante la campaña electoral el año pasado, la actual presidenta Claudia Sheinbaum acaparó espacios en medios locales e internacionales. Lo hizo por portar ropas adaptadas con llamativos bordados indígenas.
“Un buen juez no se define por una toga y un birrete, se define por su honestidad, su conocimiento y cómo aplica la justicia”, dijo Sheinbaum el pasado martes. Ella respaldó la iniciativa del flamante presidente electo de la Suprema Corte.






