Muertos vivientes, momias, payasos siniestros y personajes inspirados en historias de terror desfilaron por Paseo de la Reforma rumbo al Zócalo durante la Marcha Zombie de la Ciudad de México.
Niñas, niños, jóvenes y adultos participaron con maquillajes y disfraces hechos con materiales reciclados, atuendos combinados y accesorios elaborados en casa. Entre las caracterizaciones hubo versiones de La Llorona y Frankenstein, además de criaturas con efectos de heridas y deformidades.
El recorrido también atrajo a familias que se reunieron a lo largo de la avenida para observar y fotografiar los vestuarios. Comerciantes instalaron puestos con máscaras, calaveras y artículos de temporada; algunos avanzaron junto con la multitud hasta el centro de la ciudad.






