El restaurante La California en Puebla solo cerró un día por actualización de documentos.

6 de Noviembre 2025
El restaurante La California, ubicado en la 4 oriente número 3 del Centro Histórico de Puebla, reanudó operaciones con normalidad. Esto ocurrió tras haber permanecido cerrado durante un fin de semana por un tema administrativo.
De acuerdo con información proporcionada por Comunicación del Ayuntamiento de Puebla, el cierre temporal se debió a la actualización de documentos. Entre ellos la licencia de funcionamiento, que fue solventada de inmediato.
El negocio fue revisado nuevamente y cumplió con todos los requisitos para operar, por lo que ya no enfrenta clausura.
Este hecho generó tranquilidad entre los clientes y vecinos, quienes consideran al lugar un símbolo de la gastronomía poblana.
La California una tradición familiar que comenzó en 1935
La California abrió sus puertas en 1935, cuando las hermanas Esther, Teresa y Natalia Drusina iniciaron el negocio como una frutería y florería.
Con el paso del tiempo, las hermanas comenzaron a ofrecer flanes y cremitas a sus clientes mientras esperaban sus pedidos. Aquel gesto marcó el inicio de una tradición culinaria mantenida viva por cinco generaciones.
El éxito de los postres transformó el concepto original en una cafetería tradicional, reconocida por su ambiente clásico y su menú artesanal.
Hoy, La California continúa bajo la dirección de la familia Ruiz Redmon. Ellos mantienen el legado de las fundadoras en cada una de sus sucursales, ubicadas en el Centro Histórico, Plaza Dorada y Plaza San Diego.
Durante casi nueve décadas, el negocio ha sido punto de encuentro para familias y parejas. Además, ha conservado su estética original, con barras de cristal, caballitos mecánicos y bancas retro. Estos elementos evocan la época dorada de las fuentes de sodas en Puebla.
La cremita: el postre de La California de Puebla
Si hay algo que distingue a La California, es su famosa cremita poblana, un postre que ha trascendido generaciones.

Elaborada con maicena, tres tipos de leche y canela, esta receta es un secreto familiar que solo se prepara en el restaurante original.
La cremita se sirve fría y acompaña a otros clásicos del menú. Algunos de estos son los flanes horneados, las gelatinas y los pambazos de mole, que forman parte de la identidad del lugar.






