Después de aproximadamente 20 años, la carne argentina volverá a tener acceso al mercado japonés.
El regreso representa una oportunidad relevante para uno de los productos más reconocidos de Argentina, especialmente por las estrictas condiciones sanitarias que Japón mantiene para la importación de alimentos.
La reapertura ocurre en un momento en que distintos países productores buscan ampliar sus mercados y reducir su dependencia de unos cuantos compradores internacionales.
Para Argentina, Japón representa además un mercado de alto valor donde la calidad, trazabilidad y seguridad alimentaria tienen un peso importante.
El movimiento podría abrir nuevas oportunidades para productores y exportadores sudamericanos y modificar parte de los flujos comerciales de carne hacia Asia.
La operación llega dos décadas después de que las exportaciones hacia ese mercado quedaran interrumpidas.






