Científicos están colocando pequeños transmisores a mariposas monarca para conocer mejor las rutas que siguen durante su migración por América del Norte. Este año se han etiquetado cerca de mil 750 ejemplares y alrededor de 175 ya fueron detectados en México.
Los dispositivos, que funcionan con energía solar y pesan aproximadamente como una gota de agua, permiten registrar los lugares donde hay receptores capaces de detectar a una mariposa. La información ayuda a identificar paradas para descansar y encontrar alimento.
El seguimiento también tiene límites: no muestra la ubicación exacta de cada insecto ni confirma por sí solo si continúa con vida. Los investigadores esperan que los datos ayuden a orientar acciones para proteger la ruta migratoria y los hábitats de la especie.






