El hijo y la nieta aseguran que la señora vendió la propiedad por 80 mil pesos y ellos entregaron el dinero.

10 de Diciembre 2025
Balermina Cordero, una abuelita de 103 años de edad, fue desalojada de su casa en la que habitó por décadas en el municipio de Tehuacán. Fueron su propio hijo y su nieta quienes la tarde del pasado 4 de diciembre sacaron sus pertenencias y la dejaron en la calle para tomar posesión de la vivienda.

El desalojo se realizó en el domicilio ubicado en la 24 Sur, entre la 15 y 19 poniente. Familiares involucrados señalan que la señora vendió hace tiempo la propiedad por 80 mil pesos y que incluso recibió ese dinero.

Sin embargo, otro grupo de familiares cercanos acusó que la abuelita está consciente de sus actos y nunca vendió la casa. Mucho menos le entregaron dicha cantidad de dinero.
Ambas versiones han provocado cuestionamientos sobre la validez de la compra-venta y hasta sospechas de una posible manipulación por parte de su hijo y nieta.
Balermina Cordero, abuelita de más de 100 años a la que le quitaron su casa
El enojo de los tehuacanenses se generó debido a que la señora de más de 100 años quedó literalmente en la calle. Junto a ella, todas sus pertenencias.

Además, testigos aseguraron que el desalojo ocurrió de manera abrupta y con uso de fuerza. Esto debido a que irrumpieron en la propiedad y derribaron rejas y candados para tomar posesión del inmueble.
«Yo no vendí nada. A nadie le he vendido nada, ni a mi hijo que hoy saca mis cosas y me las deja en la calle”, dijo doña Belarmina con la poca voz que tiene.
Ante la situación, el Instituto Municipal de la Mujer intervino de inmediato, dándole alojamiento temporal con una de sus hijas. La señora recibirá apoyo psicológico y jurídico con la promesa de seguir el caso hasta el final.
Por su parte, el gobierno municipal confirmó que ya hay una denuncia en curso por lo que se investigará si existió un abuso de confianza o fraude por parte de su hijo y su nieta.
Fundaciones y hasta políticos locales han ofrecido ayuda legal y económica para que doña Belarmina vuelva a su hogar.






