En zonas del mar donde casi no llega la luz solar, algunos organismos pueden producirla por sí mismos. Ese fenómeno se llama bioluminiscencia y ocurre mediante una reacción química.
La NOAA explica que esta capacidad aparece en seres vivos desde la superficie hasta el fondo oceánico. La luz puede intervenir en funciones como encontrar alimento, atraer pareja o defenderse, aunque su utilidad varía según la especie.







