Fragmentos de hueso encontrados en la cueva Denisova, en Siberia, ayudaron a identificar un antiguo bóvido parecido a un yak. Los investigadores analizaron genéticamente 20 piezas, varias de ellas demasiado incompletas para reconocer la especie solo por su forma.
El animal, apodado “Yak X”, habría sido una especie distinta de los yaks actuales. El análisis indica que su linaje se separó hace unos 400 mil años; los restos más recientes estudiados tendrían alrededor de 27 mil años.
La cueva Denisova es conocida por los hallazgos relacionados con los denisovanos, un antiguo grupo humano. En la misma región también habitaron mamuts, rinocerontes lanudos y hienas cavernarias, dentro de un ecosistema de estepa fría.
Los científicos aún no le asignan un nombre formal porque los restos disponibles son fragmentarios. El descubrimiento suma otra pieza al retrato de la fauna que vivió en Siberia durante la Edad de Hielo.






