Los correos de phishing están volviéndose mucho más difíciles de detectar.
Una campaña identificada por la firma de ciberseguridad Proofpoint utilizó identidades de especialistas y exfuncionarios para contactar a personas relacionadas con inteligencia artificial y política tecnológica.
Los mensajes proponían aparentemente colaboraciones profesionales. Después, las víctimas eran dirigidas hacia páginas preparadas para obtener sus credenciales.
Proofpoint identifica al grupo detrás de la operación como TA419 y atribuye la campaña a actores vinculados con China a partir de la infraestructura, herramientas y objetivos observados.
Reuters identificó entre los objetivos a Alex Engler, exfuncionario estadounidense relacionado con política de inteligencia artificial.
China ha rechazado reiteradamente las acusaciones de participar en operaciones de ciberespionaje.
El caso muestra cómo el phishing está evolucionando: ya no siempre se trata de correos mal escritos enviados masivamente, sino de ataques diseñados específicamente para convencer a personas concretas.






