Un ciberataque que alteró sistemas de refrigeración en más de 700 supermercados franceses dejó al descubierto riesgos en equipos conectados a internet que suelen pasar inadvertidos.
La intrusión elevó la temperatura de congeladores y refrigeradores, lo que obligó a desechar alimentos perecederos. Especialistas advirtieron que dispositivos industriales sin actualizaciones y con controles de seguridad débiles pueden convertirse en una puerta de entrada para ataques que afectan operaciones físicas, no solo computadoras.






