El periodista lo dijo en Sale el Sol tras señalamientos de Imelda Tuñón.

4 de Febrero 2026
Durante la emisión del programa Sale el Sol, Gustavo Adolfo Infante afirmó que él recomendó a Imelda Tuñón considerar un implante de naltrexona como parte de un intento para atender el consumo de alcohol de Julián Figueroa.
En televisión nacional, el periodista explicó que hizo la sugerencia cuando tuvo conocimiento de que Figueroa enfrentaba problemas con la bebida. Además, aclaró que entonces desconocía un posible consumo de otras sustancias.
Señaló que el procedimiento se realizaría en Torreón, Coahuila, mediante un centro especializado en este tipo de tratamientos.
Gustavo Adolfo Infante relató que Imelda Tuñón compartió la recomendación con Maribel Guardia y Marco Chacón, quienes acompañaron a Julián al lugar donde se colocan estos implantes.
De acuerdo con su versión, el personal médico sugirió que el joven permaneciera internado al menos dos semanas para completar el proceso. Sin embargo, esta recomendación no se habría seguido.
Durante la conversación, la periodista Ana María Alvarado intervino para subrayar que Julián Figueroa era mayor de edad y que las decisiones finales recaían en él. Por su parte, Infante coincidió en que ningún tratamiento resulta efectivo sin la voluntad del paciente.
Las declaraciones contrastan con lo expresado recientemente por Imelda Tuñón. Ella acusó a Marco Chacón de impedir que Julián continuara con la terapia posterior al implante y de afectar su salud.
¿Qué es la naltrexona y para qué sirve?
La naltrexona es un medicamento utilizado en el tratamiento de la dependencia al alcohol y a los opioides.
En su modalidad de implante, se coloca bajo la piel y libera la sustancia de forma continua durante varios meses. Así, permite bloquear los efectos de las drogas y disminuir el deseo de consumo.
Este mecanismo facilita la adherencia al tratamiento al evitar olvidos en la toma del medicamento. Además, puede reducir el riesgo de recaída en personas que ya superaron la fase inicial de abstinencia.
No obstante, el implante de naltrexona presenta limitaciones.
No elimina el síndrome de abstinencia ni los síntomas agudos asociados a la suspensión del consumo, por lo que se recomienda únicamente cuando la persona ha dejado de consumir y está preparada para sostener la abstinencia.






