Más de 5 mil personas disfrutaron de un espectáculo internacional con figuras del ballet mundial.

12 de Agosto 2025
El Gobierno de la Ciudad, encabezado por el alcalde Pepe Chedraui Budib, convirtió a la capital poblana en un verdadero epicentro cultural. Logró esto con la Gala Elisa Carrillo y Amigos, evento que reunió a primeras figuras del ballet internacional en una noche de excelencia artística.
Organizada por el Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla (IMACP) con apoyo de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación de Puebla, la gala presentó un programa de danza clásica, neoclásica y contemporánea. Combinó un alto nivel técnico con interpretaciones cargadas de emotividad.
La primera bailarina Elisa Carrillo, acompañada por artistas como David Motta Soares, Alexei Orlenco, Oksana Maslova, Motomi Kiyota y Tatiana Melnik, ofreció interpretaciones memorables que cautivaron al público. Cada pieza contó con la interpretación en vivo de la Orquesta Iberoamericana. Esta orquesta fue dirigida por la reconocida maestra Lizzi Ceniceros, actual directora de la Orquesta Sinfónica de la BUAP.
El repertorio incluyó obras icónicas de Marius Petipa, Nacho Duato, Uwe Scholz, Angelin Preljocaj y Marco Goecke. Presentó fragmentos como La Creación, Giselle, Don Quijote, Carmen, El Corsario y Le Parc. Además, incluyó coreografías contemporáneas como Connection y Cherry Pink and Apple Blossom White.


Más de cinco mil asistentes disfrutaron de este espectáculo de talla internacional. Este evento refuerza el compromiso de los gobiernos estatal y municipal por acercar experiencias culturales de primer nivel a la ciudadanía.
Elisa Carrillo, primera bailarina del Staatsballett Berlin, es la única mexicana galardonada con los tres premios más prestigiosos de la danza —Benois de la Danse, Alma de la Danza en Rusia y el Dance Open de San Petersburgo—. Ella reafirmó su estatus como una de las figuras más importantes de la danza mundial.
La gala fue también un ejemplo de cooperación internacional. Contó con la participación de bailarines del Ballet Estatal de Berlín, el Ballet de Filadelfia y el Ballet Nacional de Hungría. Esto consolidó a Puebla como una capital de la cultura y las artes escénicas en México.








