Durante las vacaciones de verano, el uso de estufas, boilers, calentadores y otros aparatos que funcionan con gas puede aumentar dentro de los hogares. Por ello, el Gobierno de la Ciudad de Puebla emitió una serie de recomendaciones para reducir el riesgo de accidentes.
La Dirección de Gestión de Riesgos en Materia de Protección Civil señaló que una fuga puede prevenirse mediante revisiones periódicas y mantenimiento oportuno de las instalaciones.
Entre las principales medidas se encuentra verificar el estado de tuberías, mangueras, válvulas y conexiones, ya que el desgaste, las grietas o una instalación deficiente pueden permitir la salida del combustible.
También se recomienda comprobar que las perillas de la estufa queden completamente cerradas después de preparar alimentos y evitar dejar la cocina sin supervisión mientras exista una flama encendida.
Las autoridades municipales pidieron que niñas y niños no manipulen estufas, boilers o calentadores sin la presencia directa de una persona adulta.
Los cilindros tampoco deben almacenarse en habitaciones cerradas, sótanos o lugares cercanos a fuentes de calor. Cuando sea posible, se sugiere instalar detectores de gas para identificar una posible fuga antes de que alcance una concentración peligrosa.
En caso de percibir un olor intenso, no se deben encender ni apagar interruptores eléctricos, conectar aparatos o utilizar teléfonos celulares dentro del inmueble, debido a que una chispa podría provocar un incendio o explosión.
Lo primero es abrir puertas y ventanas para ventilar el espacio, cerrar la válvula de suministro únicamente si puede hacerse sin ponerse en riesgo y salir del inmueble.
La situación debe reportarse de inmediato a los números de emergencia 911 o 072.
El llamado del Gobierno de la Ciudad busca fortalecer la prevención durante un periodo en el que muchas familias permanecen más tiempo en casa y los menores pueden encontrarse cerca de equipos que requieren supervisión.






