Un tiburón tigre identificado como Fin se convirtió en protagonista de una historia que ha llamado la atención de investigadores y usuarios en redes sociales debido a las graves lesiones que ha logrado superar.
El animal fue observado con daños importantes en varias de sus aletas y, pese a las dificultades que esto podría representar para desplazarse, continuó nadando y sobreviviendo.
El caso permite observar la capacidad de adaptación de una de las especies de grandes depredadores que habitan los océanos.
Las aletas cumplen funciones fundamentales para controlar dirección, estabilidad y movimiento, por lo que sufrir lesiones severas puede modificar considerablemente la manera en que un tiburón se desplaza.
Historias como la de Fin también han vuelto a poner sobre la mesa los riesgos que enfrentan estos animales por interacciones humanas, actividades pesqueras y otros factores presentes en los ecosistemas marinos.






