Ferrari lleva décadas destacando como sinónimo de lujo y exclusividad. El fabricante de «Il Cavillino Rampante» impone a sus clientes un estricto decálogo de normas de conducta y uso de sus coches, bajo la amenaza de introducir su nombre en una lista negra que les convertirá en clientes ‘non gratos’. Estar en esa lista impide que, por mucho dinero que tengas, puedas comprar un coche su marca, algo muy habitual en la industria del lujo.
Según informaba el británico The Telegraph, Ferrari estaría estudiando tomar medidas más enérgicas contra aquellos clientes que quieran modificar la apariencia de sus superdeportivos con personalizaciones extravagantes. El motivo que argumentan desde Maranello, su intención es proteger el legado de la marca de aquellas modificaciones que restan valor la marca.
«Hemos estado pensando internamente en definir de antemano las combinaciones (de colores). Tenemos que prestar atención porque tenemos que defender los valores y la identidad de la marca. No haremos un coche extraño, seguro», explicaba Benedetto Vigna, CEO de Ferrari a The Telegraph.






