Una botana de carne alcanzó los 130.896 metros de longitud y obtuvo un récord Guinness. La elaboró un equipo de Conagra Brands en Omaha, Estados Unidos, como una versión extraordinariamente larga de su producto Slim Jim.
La cifra impresiona, pero el verdadero desafío estaba en fabricar una pieza continua que conservara su forma. Los trabajadores prepararon la mezcla y acomodaron la botana alrededor de una gran estructura móvil para mantenerla separada mientras se secaba. Después la trasladaron y extendieron sobre una larga fila de mesas para medirla ante un juez de Guinness World Records.
El intento superó por aproximadamente 35 metros la marca anterior de la categoría. De acuerdo con Guinness, el equipo también buscó mantener las características del producto original pese a llevarlo a una escala muy distinta de la habitual.
El resultado convierte un alimento pensado para sostenerse con una mano en algo que necesitó un espacio abierto para poder exhibirse completo. Más que una porción descomunal, el récord fue una prueba de fabricación: lograr que una botana de más de 130 metros llegara entera hasta la medición.







