De acuerdo con el presidente del Consejo de Comerciantes del Centro Histórico los ambulantes influyeron en sus bajas ventas.

8 de Enero 2026
Alrededor de 200 comercios ubicados en el Centro Histórico de Puebla se encuentran en riesgo de cerrar definitivamente o de cambiar su giro comercial. Esto es consecuencia de una combinación de factores económicos, administrativos y de disminución en la actividad comercial, alertaron representantes del sector.
De acuerdo con comerciantes y organizaciones locales, el panorama se ha complicado debido al incremento en los costos de operación. Estos incluyen rentas elevadas, servicios, impuestos y cuotas. Aunado a una baja en las ventas, especialmente entre pequeños y medianos negocios que dependen del flujo constante de clientes.
Uno de los principales problemas señalados es la reducción del tránsito peatonal. Esta reducción es provocada por obras, reordenamientos, restricciones viales y cambios en la dinámica del Centro Histórico. Estos factores han impactado directamente en negocios tradicionales que durante años han sido parte de la vida económica y cultural de la zona.
Además, comerciantes advierten que muchos establecimientos enfrentan dificultades para cumplir con trámites, licencias y normativas. Este problema, sumado a la falta de apoyos específicos, los orilla a tomar decisiones drásticas como cerrar o reconvertirse a giros distintos para poder subsistir.
El posible cierre de estos comercios no solo representa una pérdida económica para sus propietarios y trabajadores. También es un riesgo para la identidad del Centro Histórico, donde muchos negocios forman parte del patrimonio vivo de la ciudad, al ofrecer productos, servicios y tradiciones que distinguen a Puebla.
Especialistas en economía urbana señalan que cuando los comercios locales desaparecen, suelen ser sustituidos por giros homogéneos o cadenas. Esto puede generar una pérdida de diversidad comercial y afectar la experiencia tanto de habitantes como de visitantes.
Ante este escenario, los comerciantes han hecho un llamado a las autoridades para establecer mesas de diálogo. También solicitan revisar políticas de apoyo, incentivos fiscales y estrategias que permitan reactivar la actividad económica sin poner en riesgo la conservación del Centro Histórico.
También se ha planteado la necesidad de impulsar campañas de consumo local. Se busca mejorar la accesibilidad y garantizar condiciones que permitan atraer nuevamente a clientes, turistas y familias al corazón de la ciudad.
El futuro de estos más de 200 comercios sigue siendo incierto. Sin embargo, su situación refleja un reto mayor: cómo equilibrar el desarrollo urbano, la conservación del patrimonio y la supervivencia del comercio tradicional. Esto es crucial en una de las zonas más emblemáticas de Puebla.






