La estación Auditorio de la Línea 7 del Metro alberga una obra que cambia según el ángulo desde el que se observa. Apoteosis, creada por el artista mexicano Federico Kampf, recibió un Récord Guinness como el mural holográfico más grande del mundo.
La pieza ocupa una superficie de 750 metros cuadrados y combina referencias de las culturas mesoamericanas con figuras de la mitología griega. Entre ellas aparecen Quetzalcóatl y Xochipilli junto a Apolo y Dionisio, en una composición que cruza símbolos de distintas tradiciones.
El efecto holográfico hace que la imagen no se perciba igual desde todos los puntos. Para quienes transitan por la estación, el mural convierte un trayecto cotidiano en una experiencia visual que invita a detenerse y mirar desde distintas perspectivas.
El reconocimiento internacional también pone el foco en una obra que forma parte del paisaje diario de la ciudad. La pieza une arte público y tecnología en un espacio diseñado principalmente para el movimiento, y ofrece una razón más para mirar con atención las paredes del Metro.






