
29 de Septiembre 2025
En abril de 2018, la Feria de Puebla se convirtió en el escenario de uno de los conciertos más insólitos y recordados por los fans del reguetón en México. En ese evento, Bad Bunny, aún en ascenso, ofreció un espectáculo por el simbólico precio de 20 pesos. Este era el costo de la entrada general al recinto ferial.
La cita fue el jueves 12 de abril en la Plaza de la Victoria, ubicada en la zona de Los Fuertes de Loreto y Guadalupe. Desde temprano, cientos de jóvenes se congregaron para ver al entonces emergente Benito Antonio Martínez Ocasio. Ya sonaba fuerte con éxitos como “Diles”, “Ya me acostumbré” y “Pa’ ti”.
El concierto arrancó a las 20:15 horas y se extendió por más de dos horas. Un Bad Bunny entregado al público cantó, tomó selfies y hasta invitó a un fan a bailar en el escenario.

Aunque el acceso era económico, el impacto fue enorme. El artista puertorriqueño ya colaboraba con figuras como Becky G, Ozuna y Nicky Jam, y su estilo de trap latino comenzaba a conquistar a miles. Sin embargo, su participación generó controversia: algunos sectores criticaron el uso de recursos públicos para contratarlo y cuestionaron el contenido de sus letras.
Hoy, siete años después, Bad Bunny es una superestrella global. Sus boletos pueden superar los 27 mil pesos en México, como en su próxima gira “Debí Tirar Más Fotos”. Pero aquel concierto en Puebla permanece como un recuerdo imborrable para quienes lo vivieron. Fue una noche histórica donde el Conejo Malo cantó por menos que un combo de tacos.






