El reporte señala que el promedio por remesa enviada fue de 406 dólares.

3 de Enero 2026
El Banco de México (Banxico) reportó que el envío de remesas a México disminuyó durante 2025, una variación que rompe la tendencia de crecimiento sostenido observada en años recientes y que obliga a revisar factores económicos, laborales y migratorios que influyen en uno de los principales ingresos externos del país.
La caída no implica un colapso del flujo, pero sí un cambio de ritmo con efectos directos en millones de hogares.
¿Qué son las remesas y por qué importan?
Las remesas son transferencias de dinero que personas migrantes envían a sus familias desde el extranjero, principalmente desde Estados Unidos. Para México, representan una fuente clave de ingreso para consumo básico, educación, salud y vivienda, además de un soporte macroeconómico relevante en regiones de alta migración.
Cuando bajan, el impacto se siente primero en la economía familiar.
Contexto del descenso en 2025
El ajuste reportado por Banxico ocurre en un entorno de mayor presión económica en Estados Unidos, con inflación persistente en ciertos rubros, costos de vivienda elevados y condiciones laborales más restrictivas para algunos sectores donde se concentra la mano de obra migrante.
Menor ingreso disponible suele traducirse en envíos más cautelosos.
Factores que explican la caída
Entre los elementos que ayudan a entender la disminución destacan:
- Menor crecimiento del empleo en sectores intensivos en trabajo migrante.
- Aumento del costo de vida en ciudades receptoras.
- Tipo de cambio menos favorable en ciertos periodos.
- Endeudamiento y gastos locales de las familias migrantes.
No es un solo factor, sino una combinación de presiones.
Impacto en los hogares receptores
Para miles de familias, las remesas son ingreso recurrente, no extraordinario. Una reducción, incluso moderada, ajusta presupuestos, limita consumo y puede afectar pagos de servicios, educación o atención médica.
El efecto es más visible en municipios con alta dependencia del flujo.
Lectura regional y social
Estados del centro y sur del país, así como comunidades rurales, resienten con mayor fuerza cualquier variación. En estas zonas, las remesas funcionan como amortiguador económico ante la falta de empleo formal.
Cuando el amortiguador se adelgaza, aumenta la vulnerabilidad.
Implicaciones macroeconómicas
A nivel nacional, una baja en remesas puede moderar el consumo interno, incidir en balanza de pagos y reducir liquidez en economías locales. Aunque no compromete la estabilidad financiera, sí cambia expectativas de corto plazo.
Las remesas influyen más allá del ámbito doméstico.
¿Es una tendencia o un ajuste temporal?
Banxico señala que aún es pronto para definir si se trata de un ajuste coyuntural o del inicio de una nueva normalidad en los flujos. El comportamiento dependerá de la evolución del empleo en Estados Unidos, de la política migratoria y de las condiciones macroeconómicas globales.
La tendencia se confirmará con los próximos trimestres.
Respuesta y retos de política pública
El escenario refuerza la necesidad de diversificar ingresos, fortalecer empleo local y ampliar educación financiera para hogares que dependen de remesas. También plantea retos para inclusión financiera y ahorro.
Menos dependencia reduce riesgos futuros.
¿Por qué importa ahora?
Importa porque las remesas han sido uno de los pilares de estabilidad social en los últimos años. Un cambio en su comportamiento exige anticipación y adaptación tanto de familias como de autoridades.
Las señales tempranas permiten ajustar a tiempo.
Lo que sigue
El seguimiento mensual de Banxico permitirá confirmar la magnitud y duración del descenso. Mientras tanto, el foco estará en cómo se ajustan los hogares, en la respuesta del mercado laboral y en políticas que mitiguen impactos locales.
La disminución del envío de remesas en 2025 marca un punto de inflexión. No es una alarma inmediata, pero sí un recordatorio de la vulnerabilidad de millones de familias a factores externos. Entender el fenómeno y actuar con previsión será clave para amortiguar sus efectos en la economía cotidiana del país.






