
31 de Julio 2025
La hermana Albertine, una joven monja católica, llega a las afueras del Vaticano. Ella lleva su teléfono móvil en mano, lista para grabar nuevos videos para sus cientos de miles de seguidores en internet.

La monja de 29 años, cuyo nombre secular es Albertine Debacker, es una de los cientos de “influencers” católicos que llegaron a Roma. Este encuentro se organizó esta semana por el Vaticano.
El Vaticano los llama los “misioneros digitales”. También el Papa León XIV ofició una misa para ellos en la Basílica de San Pedro. Allí, los instó a crear contenido para aquellos que “necesitan conocer al Señor”.
La Iglesia católica, que por años se mantuvo cautelosa ante las redes sociales, ahora las ve como una herramienta clave. Son importantes para propagar la fe ante una decreciente presencia en los templos.
Para la hermana Albertine, es el “terreno misionero” ideal.
Dentro de la basílica barroca, fue una más en la multitud de “influencers” religiosos que rodearon al nuevo papa. Transmitieron la reunión en vivo desde uno de los sitios más sagrados de la cristiandad en sus teléfonos inteligentes.
Consideró altamente simbólico que el Vaticano organizara la congregación de discípulos en Instagram.
“Nos está diciendo que “es importante hacerlo, estamos con ustedes y buscaremos juntos cómo podemos llevar adelante esta nueva evangelización”, declaró a AFP.
La cumbre de “influencers” se celebró como parte del “Jubileo de la Juventud” del Vaticano, que atrajo a gran cantidad de jóvenes a Roma.






