La Coparmex en Puebla mostró especial preocupación por el artículo transitorio que establece la aplicación retroactiva de la reforma. La razón es que impactaría a los juicios que actualmente están en trámite.

8 de Octubre 2025
La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en Puebla pidió a los diputados federales poblanos abrir el debate de la reforma a la Ley de Amparo. Así como también solicitaron no aprobarla en los términos que avaló el Senado.
En el documento firmado por Beatriz Camacho Ruiz, presidenta de la confederación, solicitaron abrir espacios de diálogo con los sectores empresariales antes de aprobar esta reforma.
El juicio de amparo es un medio de defensa para proteger a las personas contra actos de autoridad que violen sus derechos humanos.
La reforma redefine el interés legítimo para tramitar un amparo, pues solo permitirá acceder a él cuando exista una lesión jurídica real que se diferencie del resto de población.
Además, incluye una restricción de la suspensión del acto reclamado, con la cual se imponen nuevas causales para limitar la suspensión provisional. Dicha suspensión es la medida que detiene los actos de la autoridad mientras se resuelve un juicio.
Con la reforma, limitarán la suspensión provisional en los casos de bloqueos y congelaciones de cuentas bancarias.
La Coparmex en Puebla indicó que la iniciativa genera preocupaciones en el sector empresarial y ciudadano. Señalaron que la propuesta en materia de suspensión del acto reclamado, debilita la eficacia del amparo como salvaguarda inmediata.
Esto, porque consideraron que el bloqueo de cuentas bancarias o créditos tributarios, impedirán a muchas empresas seguir operando mientras se resuelve el juicio.
«Esto puede traducirse en cierres de negocios, pérdida de empleos y afectaciones directas a la economía de miles de familias”, escribieron.
Sobre la limitación en la forma de garantizar créditos que exige depósitos en efectivo o cartas de crédito, se excluye la posibilidad de hacerlo con inmuebles, prendas o negocios en marcha. Ello, consideraron, pone en desventaja a micro, pequeñas y medianas empresas.






