Un equipo de investigación de la Universidad Nacional de Tucumán y el CONICET desarrolló una tecnología para desalinizar efluentes industriales mediante membranas elaboradas con materiales derivados de residuos agrícolas.
La propuesta utiliza biocarbón en una estructura tubular y combina calentamiento con separación por membranas. El sistema trabaja con voltajes inferiores a 10 voltios y alcanzó una producción de alrededor de 20 litros por metro cuadrado por hora.
En las pruebas reportadas, la tecnología logró retirar más del 99 por ciento de los sólidos disueltos. También incorpora capas protectoras para enfrentar condiciones salinas y corrosivas presentes en este tipo de residuos.
El proyecto fue desarrollado por Tomás Lai, Julián Ramírez, Juan Sebastián Paz y Micaela Adorno, bajo la dirección de Adolfo María Ávila.
La investigación explora una alternativa para recuperar agua de corrientes industriales que contienen sales. El uso de residuos agrícolas como materia prima agrega otra línea al trabajo, al aprovechar materiales renovables en la fabricación de componentes del sistema.






