La economía de China creció 4.5% entre julio y septiembre, frente al mismo periodo del año anterior, de acuerdo con datos oficiales. El resultado superó el avance de 4.3% registrado en el trimestre previo y acercó al país a su meta anual de entre 4.5% y 5%.
El crecimiento estuvo impulsado principalmente por las exportaciones. Sin embargo, la demanda interna continúa débil y el prolongado deterioro del mercado inmobiliario sigue pesando sobre la economía.
En los primeros nueve meses del año, China acumuló un crecimiento de 4.6%. Analistas advierten que la cifra general no refleja por igual la situación de todos los sectores y hogares, y que las tensiones comerciales podrían afectar el desempeño de sus exportaciones.






