En algunas zonas del oeste de Estados Unidos, conservacionistas están alentando la presencia de castores para ayudar a retener agua en arroyos y cuencas afectadas por sequías y calor extremo.
Para hacerlo, instalan estructuras de madera, ramas y lodo que imitan el inicio de una presa. La idea es que los castores las habiten y amplíen de forma natural. Al frenar el flujo del agua, estas construcciones pueden mantener áreas húmedas por más tiempo, favorecer el crecimiento de vegetación y crear hábitats para otras especies.
Una organización conservacionista ha instalado alrededor de 500 estructuras en afluentes del río Green. El método requiere elegir cuidadosamente cada sitio, pues las presas también pueden ocasionar inundaciones cuando se construyen cerca de viviendas o infraestructura.






