
1 de Septiembre 2025
Alejandro Sanz apareció en Puebla antes de lo previsto. No sobre el escenario, sino caminando tranquilamente por las calles del Centro Histórico. El cantante español, acostumbrado a llenar estadios, decidió recorrer la ciudad como un turista más, vestido de manera sencilla: chamarra café, gorra negra, tenis blancos. Nadie lo reconoció. Sí, en un país donde el “selfie” es deporte nacional, Sanz pasó inadvertido.
Su visita no fue improvisada. La capital poblana es la primera parada de su gira ¿Y ahora qué?, con dos conciertos programados en el Auditorio GNP Seguros los días 3 y 4 de septiembre. La demanda fue tal que tuvo que abrir fecha extra. Y como buen perfeccionista, llegó antes para supervisar luces, sonido y coreografías.
Entre ensayo y ensayo, decidió explorar. Se dejó ver en el Barrio del Artista y frente a la Parroquia de San José. Más tarde, compartió en Instagram algunas imágenes, confirmando lo que muchos sospechaban: Puebla le inspira. En entrevista confesó que, si pudiera dedicarle una canción a la ciudad, la llamaría Susurros de Talavera. También habló de su debilidad culinaria: el chilate de pancita.
Con esa mezcla de música, arquitectura y gastronomía, Alejandro Sanz parece haber encontrado en Puebla mucho más que el escenario ideal para empezar su tour.






